Almanza / Punta Paraná
Desarrollo de circuito arqueológico y puesta en valor del patrimonio histórico cultural en Puerto Almanza y Punta Paaraná como un nuevo equipamiento turístico
OBJETIVO GENERAL
Este proyecto se desarrolló en el marco de los Proyectos Federales de Innovación convocatoria 2022 financiados por el COFECYT (Consejo Federal de Ciencia y Tecnología). La institución demandante fue el Instituto Fueguino de Turismo (IN.FUE.TUR), la contraparte fue la Dirección Provincial de Museos y Patrimonio Cultural, Secretaría de Cultura, Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología TDF, AeIAS y la institución ejecutora fue el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET).
Puerto Almanza y Punta Paraná, ubicados a aproximadamente 75 km de Ushuaia, constituyen los núcleos poblacionales más australes de Argentina. Están compuestos por un pequeño grupo de familias dedicadas a la pesca artesanal principalmente, pero también a la acuicultura y horticultura. Almanza y Punta Paraná han sido foco de un crecimiento constante a lo largo de la última década, no sólo por el aumento de su población permanente, sino por el desarrollo de emprendimientos gastronómicos únicos y atractivos que los han posicionado como un lugar de visita con peso propio en la oferta turística en el nivel provincial, es decir, en destinos turísticos emergentes de gran potencial. En efecto, el acelerado desarrollo impone planificación. En este sentido, el objetivo general del proyecto es poner en valor el patrimonio arqueológico local, lo que permitirá a los habitantes y visitantes de Almanza y Punta Paraná un acercamiento al pasado de los Pueblos Originarios a través del desarrollo de un circuito interactivo y gratuito, generando un atractivo moderno, educativo y novedoso para este sector de la provincia. A partir de dicho equipamiento, se podrá explorar los procesos históricos y sociales del territorio fueguino y conocer y gestionar colectivamente los recursos culturales. Asimismo, el armado de estos espacios permitirá la ejecución de talleres educativos que ofrezcan a los y las alumnas un aprendizaje significativo mediante la experiencia directa con el patrimonio natural y cultural que posee esta localidad.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Los objetivos específicos son: 1) generar herramientas concretas que permitan la gestión del patrimonio cultural de Puerto Almanza y Punta Paraná a través del relevamiento sistemático de los sitios arqueológicos presentes en la zona, la incorporación de nuevos fechados radiocarbónicos, exploraciones sub-superficiales que aumenten nuestro conocimiento sobre el modo de vida de los Pueblos Originarios en tal espacio costero y el diseño y la confección de un mapa de sensibilidad arqueológica útil para la toma de decisiones, que será incorporado al Sistema de Información Geográfica de la Dirección Provincial de Museos y Patrimonio Cultural; 2) potenciar la comunicación, la accesibilidad y la gestión del patrimonio cultural mediante la implementación de cartelería con códigos QR (vinculados a un sitio web de actualización periódica), que contengan información confiable y fidedigna acorde a los últimos avances en el campo de la arqueología regional; 3) difundir los conocimientos desarrollados a partir de estos relevamientos y exploraciones en talleres y publicaciones dirigidos a la comunidad de Almanza y Punta Paraná y a los operadores turísticos que incluyan esta zona en sus recorridos, a fin de acercar información de calidad y localmente situada a la comunidad.
Región del Onashaga
Mapa con indicación de dónde está la cartelería, algunas fotos que seleccionemos.
Durante más de 7000 años la región del Onashaga (nombre en lengua Yagán para el canal Beagle) fue habitada por sociedades que obtenían la mayoría de sus alimentos de la caza de lobos marinos y aves, de la recolección de moluscos y de la pesca. Se desplazaban a través de los canales usando canoas confeccionadas con corteza de árbol (preferentemente guindo). Para esas tareas empleaban diferentes artefactos que realizaban con huesos y rocas. Los pueblos originarios de la región siguen habitando este territorio, a pesar de no haber podido mantener su modo de vida tradicional luego del establecimiento de las poblaciones occidentales hacia finales del siglo XIX.
Bahía Brown
A comienzos del siglo XX funcionó en Bahía Brown o Akakaia (“bahía calma” en lengua Yagán) un aserradero que explotaba las maderas de la zona. Entre 1950 y 1959 se instaló la “Compañía Austral de Maderas y Pesca”: una planta procesadora y envasadora de cholgas y mejillones. Allí trabajó Catalina Filgueira Yagan (1931 – 2022), mujer integrante de la Comunidad Yagan Paiakoala de Ushuaia. En las décadas de 1970 y 1980 se instalaron familias de pescadores artesanales que comercializaban productos de mar en Ushuaia y Río Grande. En 1987, mediante la Ley Provincial N° 308, con el emplazamiento de una placa fundacional se creó el asentamiento de Almanza. Desde entonces, el pueblo se desarrolló asociado a la pesca, el turismo y la gastronomía.
Viviendas
Los pueblos del Onashaga (canal Beagle) habitualmente se instalaban en las playas y permanecían por algunas semanas en un mismo lugar. Sus viviendas eran principalmente de planta circular, con forma de domo y se construían con troncos flexibles y ramas con hojas. Uno de los resultados más visibles de esas ocupaciones son los concheros: acumulaciones de valvas de moluscos descartadas alrededor de la choza, mezclados con los restos de animales consumidos y de artefactos de roca y hueso. En la actualidad, podemos observar una gran cantidad de estos sitios arqueológicos, de diferentes antigüedades, en las playas de la región.
Tecnología Lítica
Los pueblos del Onashaga (canal Beagle) confeccionaban diversos artefactos sobre rocas que obtenían de las playas cercanas. Los instrumentos se manufacturaban por golpes directos con rocas más duras y/o presionando los bordes con percutores de hueso o madera para darle forma a los filos. Los artefactos tenían diferentes formas y cumplían distintas funciones en la subsistencia de estos grupos. Algunos se usaban para la captura de animales, por ejemplo las puntas de armas, las bolas de boleadora y las puntas de flechas. Otros eran utilizados para procesar, raspar, cortar, aserrar y alisar materiales de origen animal y vegetal.
Varamiento
Los pueblos del Onashaga (canal Beagle) explotaban una amplia variedad de recursos marinos. Una de las presas principales era el lobo marino, que se capturaba en el agua usando arpones de punta desmontable. También se aprovechaban las ballenas cuando quedaban varadas en las playas. Estos animales eran fuente de grasa y de materias primas para la confección de instrumentos. Los guanacos eran el recurso terrestre de mayor importancia, de los cuales se consumía su carne y la médula contenida en los huesos. Otros alimentos habituales en la dieta eran los mejillones, los peces y aves como cormoranes, pingüinos y cauquenes.
Tecnología ósea
Los pueblos del Onashaga (canal Beagle) manufacturaban una amplia variedad de artefactos sobre hueso y valvas de moluscos. Por ejemplo, con costillas y mandíbulas de ballenas confeccionaban las puntas de los arpones con los que capturaban lobos marinos, y también las cuñas que se usaban para la extracción de las cortezas de los árboles para la construcción de las canoas. Los punzones usados para tejer cestas y recipientes se realizaban con huesos de ave, mientras que otros tipos de punzones eran producidos con huesos de guanaco. Para las cuentas de collar y los pendientes, usaban huesos de ave, valvas de moluscos y dientes de lobos marinos.
































